jueves, 15 de enero de 2009

D.JUAN FRANCISCO SILVESTRE




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En la parroquia madrileña de San Martín, están enterrados D.Francisco Silvestre Sánchez, natural de Masueco,nacido en 1734, que después de estudiar hasta los 16 años en el colegio seminario de San José (fundación Diez Cubilano), marchar a indias, llegar a gobernador de la provincia de Antioquia,( parte de lo que hoy es Colombia), vuelve a España, y muere en la pobreza en 1806 (en la plaza de las capuchinas ,Madrid), en casa de su primo, Isidro “García Vicente”; testigo de los vergonzosos reinados de Carlos IV,y su hijo Fernando.
También está sepultado en la misma parroquia, su hijo mayor, Juan Francisco Silvestre, capitán de milicias en Santa Fe de Bogotá,(hijo de D.Francisco Silvestre y de su segunda esposa, Juana Inés). Este, que regresó con él a España, nace allá en indias en 1770 y muere en Madrid en 1820.
Este Juan Francisco casó con Manuela “García de Vicente”natural de Masueco ; demasiada coincidencia.¿Quizás con algún parentesco?.
Datos del libro Parroquias madrileñas de san Martín y San Pedro el Real, de D. Francisco Fernández García, pbtro.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Delfi
¡De Masdrid al Cielo! eso parece que pasó con los Silvestres y García Masueco les parió pero no pudo criarlos y por eso emigraron, volvieron y murieron en la Patria y enterrados en Madrid. ¿Quien lo diría? Una vida no muy larga y da para tanto.
¡Un pueblo pequeño! Masueco y lo que pudo el Colegio dar formación y Educación a tantos escolines que salieron para hacerse grandes y engrandecer a su patria chica.
¿Podremos concocer más personajes? ¡Maravilloso para ser un lugar tan pequeño y remoto!

Anónimo dijo...

delfi:
¿Preciosa imagen del colegio y quien lo vea grandioso! ¡Pena de Claustro! es recuperable ya veremos si alguien está dipuesto a ayudarnos y poderlo recuperar! Sería estupendo

Anónimo dijo...

Un local de los del patio,(no hace falta muy grande),como centro de interpretación como dicen ahora;y un pequeño remozado del mismo,sería tal vez suficiente.
Es mas importante a veces,el valorar el trabajo de aquellos años,que el propio de las piedras.
De todas maneras seguiremos dando la matraca.
Un abrazo.Angel

Anónimo dijo...

Toño.

¿Cuanto gente importante habrá muerto en el olvido?
¡que desagradecidos somos!
¿Quizas tengamos a alguno delante y no lo reconozcamos?
Saludos Angel.