jueves, 16 de abril de 2020

EL VIRUS DE LAS MIL TEORÍAS

La preferencia de mis inquilinos

Españoles muertos hoy por Covid-19  ......     551
Portugueses muertos hoy por Covid-19...........30

¿Habremos aprendido algo? ¿habrá que re-estudiar la globalización?
Llevamos tiempo escuchando eso de: ¿Aprenderemos algo de esta situación? Pues quien lo sabe. Cada uno lo ve, o al menos lo expresa desde un prisma diferente. La iglesia católica nos habla del poder de Dios, de la insignificancia del ser humano, de la fe, del pecado…vamos, la edad media.
Los “gaianos”, que si esto tiene que ver con la superpoblación, que  si es un aviso de la madre tierra. Que si la contaminación, que si la sobre-explotación de sus recursos, que si…..vamos; paz y amor y el PLUS “pal” salón. Los creacionistas por un lado presumiendo que somos la mejor idea de Dios; los Darwinistas por otro, que somos el extremo de una larga evolución  y así, la casa al final como siempre, sin barrer.
Los hay por otra parte que buscan la solución a ras de tierra con frases como: “Hay gente con mucha malaje”, y le echan la culpa de esta virulencia a alguna mala acción de una súper potencia; de una súper empresa, etc.
Yo, como “ser” insignificante, creo que nuestra especie como la de los demás animales “superiores”, no somos nada más que simples hospederos de millones de seres microscopios. Y algunos sin llegar a la categoría de seres (como son los virus). Solo pura información, pero con muy “mala leche”.
Estos “seres inferiores” son responsables de nuestras decisiones, seguramente más de lo que nos parece;  pero nos cuesta admitirlo porque nos creemos la “creme de la creme”. Pueden influir incluso hasta en nuestros gustos alimentarios. Nos pueden hacer decantar por ejemplo entre dulce y salado. En alguna de nuestras temeridades; (Que le pregunten a los ratones y su intención suicida con el toxoplasma gondii).
Estoy convencido, (y lo admito como defensa), que algunos de mis micro-inquilinos, son  los responsables de que ante la opción de un vaso de agua y una jarra de buen vino, mi mano se agarre fuertemente a la segunda. Cosa que les agradezco.
Cuando todo esto termine puede tal vez, que la teoría achacando a la existencia en el organismo de algunas personas de algún otro tipo de virus, tenga que ver con que estas sean  asintomáticas.
Pero sí hay una cosa que debiéramos aprender; era lo que nuestras abuelas decían y sin estudiar economía: No se pueden llevar todos los sistemas de producción a un solo país  porque salga más barato. Bueno, nuestras abuelas lo decían de otra manera: No se pueden poner todos los huevos en la misma cesta. ¿Habrá que re-estudiar la globalización?  Tal vez haya sido nuestro propio egoísmo el culpable de esta situación. Los virus simplemente pasan de vez en cuando por nuestra puerta con libros y lecciones diferentes.
Por eso ahora; mientras nosotros lloramos, ellos fabrican y nos venden pañuelos.
Pañuelos y mascarillas, gafas, equipos EPI, respiradores…y la vacuna que vendrá en primer lugar de allí. De momento presumen de tener 1500 voluntarios “elegidos democráticamente a dedo” para la primera prueba en humanos. Será por voluntarios.


miércoles, 15 de abril de 2020

ANTES QUE SEA DEMASIADO TARDE

Sopa alentejana pero del lado de acá, made in Masueco
Fallecidos en las últimas 24 h, (España 523 españoles- Portugal 32 portugueses)
lo pongo así, para que se entienda aquí.

Obediencia, disciplina y honor en el momento actual. (31 días de estado de "alarma")


Los dos primeros términos que parecen sinónimos, en algún momento así fueron o al menos en la vida civil nos parecieron; los que venimos de otra época solíamos confundir obediencia con disciplina quizás porque estábamos convencidos que cuando se nos daba una orden, sabíamos que era lo mejor para nosotros. Porque se les suponía más conocimiento, bien por estudiado o tal vez por aprendido: El maestro en la escuela; el médico en la enfermedad; nuestros padres en la vida. La desobediencia a estos se pagaba más con el castigo de un futuro incierto, (brutidez), que con el tirón de orejas o masaje de zapatilla con que nos premiaban.
Ya en la vida real, con los dos primeros términos se puede ascender tanto civil como militarmente. Puedes llegar a ser ministro de algo; director general de algo; secretario de estado de algo; vamos, algo. Ser obediente  y disciplinado es el mérito en sí.   
El segundo y el tercero ya en el ámbito militar tienen su miga. Por disciplina puedes matar, por honor debes hasta morir. Como cambia el resultado. Antes que la cosa se ponga peor en tema de libertades; que se pondrá; aquí van un par de ejemplos.
Los últimos años de la historia de España están llenos de estos. Recuerdo cuando por el año 2003 uno de los juristas más ilustres que hemos tenido, el granadino D. Manuel Jiménez de Parga, formado y distinguido en multitud de universidades de todo el mundo, siendo presidente del Tribunal Constitucional, defendiendo la verdad, y para aclarar las tonterías que a cada paso iban soltando los dirigentes de algunas CC.AA.  que alguien neciamente había bautizado como históricas; ya por hartazgo, se le ocurrió comentar una obviedad: Que “mientras en el año 1000, cuando los andaluces tenían decenas de surtidores de agua de varios  colores, en algunas zonas de las llamadas comunidades históricas, ni siquiera sabían asearse los fines de semana”. No hace falta decir, que cuando llegó al poder (de la forma que llegó) un año después, el “ilustrísimo” tuercebotas Zapatero, el profesor Jiménez de Parga fue destituido. No lo fue ni por desobediencia ni por indisciplina; fue por falta de honor del destituidor.
 Por  honor  se puede y debe dar la vida, (¡ay!, siempre D. Quijote); pero también se puede perder el cargo como le sucedió al capitán de navío  Méndez Vives en 1977 tras el entierro de dos policías asesinados por el grapo. El delito fue tener el convencimiento de que el honor está por encima de la disciplina.
Cada vez que veo en lo que se han convertido las comparecencias diarias sobre esta pandemia, en la que dedican 1hora (los responsables de hacer cumplir este estado de alarma) relatando un sinfín de indisciplinas de los españoles, que van ya por un millón, culpándoles  en parte de la desgracia que nos toca vivir, me acuerdo de Méndez Vives. Lo que hubiera durado en el cargo.


sábado, 11 de abril de 2020

Menos mal que nos queda Portugal

No se si este año los tomates, podrán saber a tomates

No es casualidad que en el año 1984 el grupo gallego Siniestro Total arrasara con este tema. Habría que remasterizarlo por segunda vez que creo es necesario. Hablan a día de hoy del milagro Portugués refiriéndose a esta pandemia, no creo sea milagro, es fe en la gente y hacerlo bien.
El primer ministro del lado de allá, Antonio Costa, sí, el que defendió a los ibéricos del último ataque económico holandés, no perdió el tiempo en echarle la culpa a los recortes de Rajoy. Portugal directamente fue intervenido por Europa hace ya una década. Si aquí hubiera pasado lo mismo, y de paso “la desgracia” de habernos obligado a quitar el gasto de la ruina autonómica, ni la bono-loto hubiera sido.
La sanidad en el país hermano consta de 191 hospitales públicos por 91 privados .Entre ambos han hecho 110.000 test a razón de 54% los primeros y 46% los segundos.
El día 29 de marzo España “contaba” ya con 6500!! fallecidos por 100 en Portugal.
El estado de alerta se declara allí el día 13 y se cierran los colegios; cinco días después se dictan normas de confinamiento que según parece están dando resultados. (Y Dios quiera siga así). Permiten a los niños dispersarse con un rato de recreo en compañía de los padres. Salir a correr breves periodos de tiempo, hacer la compra, y pedir a las personas mayores y vulnerables o padecen algún otro tipo de dolencia, no salgan de sus casas. Allá no tienen previstas sanciones; la policía en  caso que alguien no cumpla simplemente  acompañará a la persona hasta su domicilio. Solamente se sancionará a aquellas que están obligadas a confinamiento por ser positivas; en este caso serán sancionadas por desobediencia. Antonio Costa dice fiarse del pueblo portugués.
En Francia que tiene permisividad parecida, pueden desplazarse en el mismo coche personas que viven en el mismo domicilio; (lo de aquí fue de Jaimito), las multas están entre 38 y 135 euros. En España sin embargo lo son entre los 601 y los 30.000 euros. Me pregunto, viendo las 180.387 propuestas para sanción que teníamos aquí en esa fecha, si los generales de varios cuerpos que acompañan  a diario a los representantes del gobierno en rueda de prensa relatando un sin fin de tropelías del pueblo español, lo hacen por la obediencia que exige el cargo, o para cuadrarle las cuentas económicas a dicho gobierno.
Días pasados, la pagina que desde Torre de Moncorvo lleva mi amigo Nelson y que tengo enlazada; dedicó una entrada para que las gentes del concejo y sus freguesías, mandasen una foto desde su lugar de confinamiento; pura envidia; muchos de ellos en el huerto cavando o escardando ajos, patatas, lechugas, cebollas, cuidando las gallinas y demás, que para muchos de ellos es parte del “super” en  la temporadas de verano-otoño-invierno.
Ah, y las viñas. Anda que si el milagro portugués  se descubre al final que la “culpa” fue de su maravilloso vino!!!
En muchos pueblos de esta Ribera del Duero salmantina, en Masueco por ejemplo, con una dispersión natural en el que  está habitada una de cada seis casas, creo que con haber tenido precaución con la residencia donde está confinada la mitad de la población y los centros donde se reúnan más de tres personas, hubiera sido suficiente. Creo que prohibir a las gentes de la  España vaciada, el  poder  seguir con las labores del campo yendo a cavar a una huerta en el que vas a estar solo en tres kilómetros cuadrados, me parece añadir a la soledad un sufrimiento innecesario.

viernes, 10 de abril de 2020

2020 (viernes santo) EL AÑO QUE JESÚS NO QUERÍA MORIR

Iglesia de Masueco durante la última reforma

Debió de ser por el año 1987 cuando D. Antonio García Barbeito como pregón de navidad en la ciudad de Sevilla, presenta parte en prosa parte en verso, el cuento titulado: "El día que Jesús no quería nacer". (Traído a esta página en el año 2009). No lo voy a recordar ahora pues está enlazado.
Cuando comenté en la entrada anterior que en dos poblaciones españolas, a dos sacerdotes, cumpliendo escrupulosamente con las normas de este estado de “alarma” fueron interrumpidos  ambos en sus actos litúrgicos; a uno celebrando la misa en una terraza particular, con distanciamiento y protección adecuados, y a otro con guantes y mascarilla bendiciendo las calles con agua bendita, creo que la suerte estaba echada.
Y así fue; a los dos días, una plataforma presenta varias denuncias contra los delegados del gobierno de tres comunidades autónomas donde se llevaron a cabo dichos actos de interrupción de ceremonias religiosas. Los policías quedan fuera de estas al ser simplemente transmisores de dicha orden. (Al parecer y según las autoridades, no es la Iglesia Católica la demandante pues esta está, en otras negociaciones más "pecuniarias"; sino una organización de extrema derecha). Como si la libertad fuera mejor o peor según quien la defienda.
Si  en algún momento las obras no sirven para lo que fueron diseñadas, caben dos opciones; o se dejan derruir o se adaptan. Cuando a mediados del siglo XVIII, Castilla decide realizar una gran obra para sacar sus mercancías al mar por Santander construyendo un inmenso canal, y aprovechando el tiro animal desde sus orillas; nunca pensó que nada más concluir la obra, se le ocurriera a alguien ponerle ruedas a una cafetera y sobre raíles, dejar la gran obra de Castilla rentablemente en el olvido. Años después solo sirve como reclamo turístico. Un tanto, puede pasarle a la Semana Santa.
Si los que se dicen representantes en la tierra de esta fe tienen como elegido un “follonero”. Si como presidente de la misma en España han ungido un separatista y optan por no defender a los fieles de esa religión, y de la interrupción de los actos litúrgicos que creen tener derecho; solo queda el dejar la Semana Santa  para los folletos turísticos. Y para completar si quieren en el día del Corpus, podrían sacar bajo palio un membrillo. Lo dicho: ¿Merecerá la pena por tanto, que “Alguien” se sacrifique por nosotros?